El amor a Dios

Vayamos a la Biblia y leamos cómo Jesucristo habló sobre cuál es el mandamiento más importante de Dios.

Y uno de ellos, intérprete de la ley, tentándolo, preguntó y dijo: ¡Maestro! ¿Cuál es el mandamiento con mayor importancia? Jesús le dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente; este es el primer y el del mayor importancia de los mandamientos; el segundo es semejante: ama a tu prójimo como a ti mismo; en estos dos mandamientos están establecidos toda la ley y los profetas. (Biblia, Mateo 22: 35-40)

El mandamiento más importante es amar al Señor tu Dios con todo tu corazón.

Pero, ¿qué significa amar? La palabra amor es muy amplia y ambigua. Por ejemplo, se podrá decir amo la poesía, el pollo al horno o a mi querida esposa. En el idioma español, esta palabra se usa por todas partes.

Pero, ¿qué significa amar a Dios?

La segunda parte de la Biblia, esta fue denominada como el “Nuevo Testamento” y  fue escrita originalmente en griego antiguo. Y ahora es curioso que en este idioma haya al menos tres palabras diferentes que al traducirla al español hacen referencia al amor. La primera palabra es eros. Esta palabra significa amor sensual. Amor que puede haber entre un hombre y una mujer, incluida su relación íntima. La segunda palabra es filio. De esta palabra en ruso provienen palabras como: sociedad filarmónica, filántropo. Este es el verdadero amor espiritual en sus diversas formas de manifestación. También es amor amistoso por tus seres queridos. Y la tercera palabra es la palabra Ágape. Este es el amor espiritual. Esta es la palabra fue usada en el primer mandamiento en el que habló Jesucristo.

Este es el amor más grande, un amor incondicional,  desinteresado y devoto. Amor basado no solo en los sentimientos, sino en la dedicación, en la devoción.

¿Cómo se lleva esto en la práctica? ¿Qué tipo de amor es este? ¿Cómo se puede manifestar?

Este amor se puede comparar con el amor de una verdadera madre por su hijo. ¿Por qué mamá ama a su hijo o hija? ¿Porque son tan buenos? No. A veces, los niños no se portan  de la forma más adecuada. ¿O tal vez porque la madre espera algo de ellos para ella? No, al contrario, ella da todo lo que está en sus posibilidades por ellos. Una verdadera madre está dispuesta a sacrificarlo todo por sus hijos: sueño, comida, salud y, si es necesario, incluso la vida. Este es el verdadero amor más elevado. Y el primer mandamiento habla de ese amor entre el hombre y Dios.

Sin embargo, Dios no solo nos dio este mandamiento de amarlo. Primero, él nos amó primero.

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